La definición de Grandeza

septiembre 2, 2007

“Al comienzo de la primavera, Túrin, hijo de Húrin, tenía tan sólo cinco años, y Urwen, su hermana, tres. Cuando corría por los campos, sus cabellos eran como los lirios amarillos en la hierba , y su risa como el alegre sonido del arroyo que bajaba cantando de las colinas y pasaba junto a los muros de la casa de su padre. Nen Lalaith se llamaba ese arroyo, y, por él, toda la gente de la casa llamó Lalaith a la niña; y sentían alegría en sus corazones mientras ella vivió.” 

Nota: La traducción de Lalaith al lenguaje moderno es Risa 

 “[…] el Mal Aliento llegó a Dor-lómin, y Túrin cayó enfermo y yació mucho tiempo presa de una fiebre y un sueño tenebroso. Y cuando sanó, porque tal era su destino y la fuerza de la vida que había en él, preguntó por Lalaith. Pero el aya respondió:

– No menciones más la palabra Lalaith, hijo de Húrin; en cuanto a tu hermana Urwen debes pedir nuevas a tu madre.

Y cuando Morwen fue a verlo, Túrin le dijo:

– Ya no estoy enfermo, y deseo ver a Urwen; pero ¿por qué no debo decir nunca más la palabra Lalaith?

– Porque Urwen está muerta y ya no hay risa en esta casa – respondió ella-. Pero tú vives, hijo de Morwen; y también el Enemigo que nos ha hecho eso. “

Su misión estaba clara.

Esa es la perfecta definición de Grandeza, reflejada en la capacidad de trascender los propios intereses en pro de una empresa más elevada que uno mismo. Tengo una meta y el resto es insignificante.

Incluida mi vida.

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